De una nueva infraestructura científica a los límites de la clonación
El primer trimestre de 2026 ha sido generoso en noticias de interés en el ámbito biotecnológico. A continuación os ofrecemos una selección de novedades, que van desde la puesta en marcha de Euro-BioImaging Spain hasta un articulo sobre los límites de la clonación en mamíferos que parecen situarse en las 58 generaciones.
El 20 de febrero se celebró en Barcelona el kick-off meeting del clúster español de la infraestructura europea de imagen biológica y biomédica Euro-BioImaging, que pone a disposición de la investigación española hasta 45 tecnologías punteras, con cinco nodos situados en Barcelona, Bilbao y Madrid.
En esas mismas fechas, un equipo internacional encabezado por el el Dr. Javier Redondo Muñoz, del CIB-CSIC, demostraba que las células leucémicas, tras atravesar tejidos, conservan una «memoria mecánica» que altera su núcleo y funciones celulares. El estudio subraya la importancia de considerar el entorno tridimensional en la biología del cáncer y en el diseño de estrategias terapéuticas. También en el ámbito de la oncología, un estudio publicado en Science y coordinado por el profesor José Tubío, del CiMUS-USC, y con participación de Bernardo Rodríguez-Martín, del CRG-Barcelona, reveló cómo fragmentos móviles del ADN humano, un tipo de parásito genético, desestabilizan el genoma del cáncer, ofreciendo a las células malignas más oportunidades para crecer, adaptarse y evadir los tratamientos.
Por su parte, sendos equipos del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) publicaron en marzo interesantes artículos sobre la «domesticación» mediante técnicas de «computación viva» de una bacteria, la Pseudomonas protegens, que tiene propiedades medioambientales únicas en el control biológico de patógenos vegetales (proyecto encabezado por los investigadores Pablo Japón y Juan Rico) y sobre el diseño genético de una bacteria para usarla en la degradación de residuos tóxicos procedentes de explosivos (proyecto liderado por Víctor de Lorenzo).
También en el ámbito de la biología sintética, un equipo de investigación del ICIQ, liderado por la Dra. Elisabet Romero, ha demostrado avances significativos hacia la replicación de la fotosíntesis natural mediante proteínas sintéticas diseñadas de novo, que podrían convertirse en herramientas para futuras tecnologías energéticas y fotónicas bioinspiradas.
Antes de finalizar marzo Nature nos contaba que un equipo del Reino Unido ha desarrollado en cerdos el primer esófago cultivado en laboratorio que ha demostrado reemplazar de forma segura una sección completa del órgano y restaurar la función normal, incluida la deglución, en un animal en crecimiento sin necesidad de inmunosupresión (https://doi.org/10.1038/d41586-026-00936-8). Por otra parte, Nature Communications publicaba un estudio de un equipo japonés que ha explorado los límites de la clonación en mamíferos –más concretamente en ratones–, que inicialmente creían ilimitada, pero que ha demostrado que la tasa de éxito de la reproducción cae en picado en la generación 58.
Más allá del laboratorio
En los primeros meses del año, las entidades AseBio y Biocat han publicado también análisis en profundidad del contenido del nuevo reglamento europeo Biotech Act I y de las oportunidades que ofrece para el desarrollo de la biotecnología, especialmente en el ámbito de la salud (la Biotech Act II, que la Comisión Europea prevé aprobar en el tercer trimestre de 2026, se orientará más a otros ámbitos, como agricultura o medio ambiente). Aquí tienes los enlaces:
